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lunes, 18 de noviembre de 2013

LA ENERGÍA SEXUAL O EL DRAGÓN ALADO





Sólo el Amor divino es eterno

Omraam Mikhael Aivanhov

"Si existiese una balanza en la que el hombre pudiera poner en un lado lo que gana abandonándose a los placeres sensuales, y en el otro lo que pierde, constataría que pierde casi todo y no gana casi nada... El placer absorbe todas las energías e impide que aparezca la luz...

Los órganos sexuales son las raíces del ser y si se utilizan de cualquier manera, se puede arruinar todo el ser, pues las raíces son muy importantes, todo depende de ellas, todo viene de ellas.

Quienes no buscan más que el placer invitan al festín a todo tipo de entidades inferiores que se alimentan a sus expensas, mientras que ellos mismos acaban por perecer.

Revolcándose en el placer, los humanos no encontrarán la solución al problema sexual. Porque el placer sólo es la mitad del camino, y si se quedan ahí, poco a poco se sentirán fuertemente atados, perderán la libertad, su ligereza...

Los actos en sí mismo no son puros o impuros, culpables o inocentes, sino el contenido, la finalidad, lo que hay en la cabeza del hombre y de la mujer.

El bien o el mal no residen en el respeto o en la falta de respeto a los convencionalismos sino en la naturaleza, en la calidad de lo que aportáis.

El cielo no se preocupa por saber si la unión de un hombre o una mujer es legítima o ilegítima; lo que interesa es lo que se vayan a dar mutuamente para su bien, para su edificación y su evolución recíprocas.

El Amor no es una diversión, es un trabajo gigantesco, espléndido, de reconstrucción, de edificación, de resurrección, de divinización.

Las emociones, los sentimientos, los instintos, esos son los combustibles que hay que meter en la caldera para que el barco pueda avanzar. Pero si no hay nadie que sea razonable y lúcido en lo alto para orientarlo, el barco se romperá en pedazos. El "capitán" corresponde a la cabeza...

El placer sexual es un brasero que están obligados a alimentar con la substancia de su propio ser.  Queman su quintaesencia. Pierden parte de su belleza, de su inteligencia, de su poder, y al final, cuando ya lo han gastado todo, se encuentran desfigurados, embrutecidos y enfermos.

Para poder sumergirse sin peligro en el amor físico y afrontar los instintos, las pasiones, la sensualidad y el océano de placeres, hay que ser muy fuerte, muy puro. El amor es como el vino; os emborracha, pero la borrachera producida en las regiones inferiores trae consigo la misma decadencia física y moral que el abuso del alcohol.

Para producir la luz no hay que buscar solamente el placer, porque el placer absorbe todas las energías e impide que aparezca la luz. Hay que ir hasta la meta, hasta la luz.

Sí, deben darse mucho amor, pero un amor más elevado, más luminoso. En lugar de contentarse con intercambios en el plano físico, excitarse, satisfacerse y después roncar, deben ser conscientes de la importancia e incluso el valor sagrado del acto sexual.

Es la inteligencia a través del pensamiento la que debe controlar, orientar y sublimar las energías. Si en vuestro amor mantenéis lúcido el pensamiento, si éste está alerta, vigila, controla y dirige las fuerzas, no sentiréis el placer de forma animal, grosera, desprovista de nobleza, de espiritualidad, sino que gracias a vuestro pensamiento, podréis hacer un trabajo espiritual, y en lugar de transformarse en plomo, ese placer se transformará en oro puro, en algo sublime, en éxtasis.

Si un acto está en armonía perfecta con el mundo divino, el placer que resulta se ensancha y multiplica hasta el infinito.  Un placer tan amplio y sutil que os revele todo el universo, que os haga luminosos, hermosos, expresivos, poderosos y útiles.

Hay que subir, abrirse paso a través de las nubes hasta contemplar el Sol, la luz. Poned en todas vuestras acciones un fin luminoso. Es solamente la calidad del placer lo que cambia, su naturaleza, su intensidad. No olvidéis nunca que vuestro amor debe llevaros hasta la luz.

Solamente si habéis subido muy alto, hasta la supraconsciencia, y habéis probado este amor que está difundido en todo el universo y que es la quintaesencia del mismo Dios, podéis permitiros todo sin peligro, en ese momento nada os puede perjudicar o ensuciar, no podéis cometer ningún pecado.  Porque si comenzáis a descender sin haber podido llegar hasta el mundo superior, el mundo inferior os anulará, porque no estáis protegidos ni armados...


El Amor es una energía divina que viene de lo alto, y, por lo tanto, hay que considerarla con respeto, preservarla y pensar incluso en hacerla retornar al cielo, en lugar de enviarla hacia el infierno, donde los monstruos, la larvas, los elementales la toman y la utilizan.

Cuando el hombre y la mujer consumen esta energía sexual irrespetuosamente, sin verdadero amor, sin voluntad para realizar creaciones sublimes, cometen el pecado...

Los mismos órganos son capaces de haceros descender hasta el infierno o ascender hasta el Cielo; ello depende de cómo orientéis vuestras energías.

El amor viene del Cielo y debe volver al Cielo. Buscad, pues, la actitud, los pensamientos, los sentimientos, los proyectos adecuados para que esta energía divina pueda ser controlada y orientada.

El amor espiritual expulsa a las entidades nocivas y alimenta a los ángeles y arcángeles que quieren salvar a la humanidad.

Tomadlo como un punto de partida, un trampolín, e intentad elevaros tan alto en la contemplación divina que, cuando descendáis, os sorprendáis, y cómo eso que os confundía os ha servido en realidad de estimulante, de ayuda y aliento para progresar.
Saber amar es la mayor victoria, porque el verdadero amor jamás puede destruiros, sino todo lo contrario.

El poder del Amor es el poder más formidable que existe en el mundo.


El verdadero amor es un estado de conciencia.
Es el estado de un ser purificado tanto,
que ha desarrollado de tal forma su voluntad,
que ha conseguido elevarse hasta
las regiones sublimes del amor divino.


FRAGMENTOS: La energía sexual o el Dragón alado
Omraam Mikhaël Aïvanhov

http://filosofosantelacrisis.blogspot.com.es/2011/03/la-energia-sexual-o-el-dragon-alado.html

1 comentario:

Luna Luz Plateada dijo...

En mi Blog de FILOSOFOS ANTE LA CRISIS, encontrarán más fragmentos de este libro.

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